9 cosas que la gente hace y que les impiden ser felices

¿Quieres ser más feliz en la vida? No hace falta decir que pocas personas dirían que no lo son. Pero, ¿estás haciendo lo que puedes para lograr ese objetivo o hay cosas que te frenan?

9 cosas que hay que dejar de lado para ser más felices

Muchas de las cosas que te impiden encontrar la felicidad no son las cosas que te faltan, sino las cosas a las que sigues aferrándote incluso cuando solo te atrapan. Así es como los expertos revelan 9 cosas que la gente hace y que les impiden ser felices.

1. La necesidad de una comodidad constante

¿Sueles permanecer dentro de tu zona de confort en todo momento? No hay nada de malo en relajarse y disfrutar de lo que es familiar, pero sentirse incómodo no debería ser algo que consideras intrínsecamente malo. A veces, el miedo a salir de esa zona de seguridad percibida puede ser lo que te impide volverte lo más feliz posible.

La falta de comodidad no significa falta de seguridad. Para crecer y sentirse libre, debes ponerte tu gorra de pensamiento positivo y atreverte a salir de lo que estás acostumbrado de vez en cuando. El gran progreso y la felicidad genuina implican tomar riesgos de vez en cuando, incluso si eso te hace sentir incómodo.

2. Juicio

Muchas personas son muy críticas, tanto consigo mismas como con los demás. El problema es que el juicio es siempre un signo de un mundo interior tumultuoso. El juicio que impones a los demás es una proyección del mismo juicio que te impones a ti mismo, y una vida como ésta agota el pensamiento positivo.

Una gran cantidad de juicios negativos, tanto hacia uno mismo como hacia los demás, puede llevar a la asfixia del potencial. Significa mucho enfoque negativo en las debilidades sobre las fortalezas. Así que concéntrate en construir aquello en lo que eres bueno y, cuando finalmente hayas entendido que tus debilidades no te definen, puedes comenzar a trabajar en tus defectos también. Deja ir el juicio para alcanzar tu verdadero potencial

3. Hábitos poco saludables

La mayoría de las personas son plenamente conscientes cuando algo que hacen no es lo más saludable, pero continúan de todos modos porque parece lo suficientemente inofensivo. Desafortunadamente, a menudo quedan algunos vestigios de culpa y esas partes pueden acumularse en estrés. E incluso aquellos que no sienten esa culpa de manera significativa no son inmunes a los efectos negativos que vienen con esos hábitos de todos modos.

Es recomendable trabajar para abandonar o al menos reducir la frecuencia de los hábitos poco saludables. Aunque puede ser difícil al principio, incluso trabajar en uno o dos malos hábitos puede marcar una diferencia significativa en la felicidad a largo plazo. Por ejemplo, puedes:

  • Aplicar horarios estrictos para irte a la cama para dejar de quedarte despierto hasta tarde.
  • Limita el consumo de alcohol a una vez por semana.
  • Limita el consumo de cafeína a una taza al día.
  • Trabajar para detener actos como morderte las uñas o arrancarte el cabello.
  • Elije un pasatiempo para reemplazar el tiempo dedicado a algo que no es saludable.

4. Comparaciones

Cada ser humano en este planeta está atravesando su propio crecimiento personal, y la mayoría de ellos no comparte sus reveses y luchas con el mundo. Como tal, si constantemente buscas personas que parecen estar mejor que tú, siempre las encontrarás y siempre te arrastrará hacia abajo en el proceso.

Cuando te comparas con los demás, olvidas que es como manzanas con naranjas. Tu vida y tus experiencias son tremendamente diferentes a las de cualquier otra persona, y las de ellos son igualmente diferentes a las de los demás. Esta comparación nos recuerda la singularidad de tu viaje personal y cómo solo tú importas en tu propio crecimiento.

Peor aún, este tipo de comparación es un ciclo. Se debe a problemas personales, y cuando realizas estas comparaciones, creas más problemas y aumenta su gravedad. Compararse con los demás puede provenir y conducir a:

  • Falta de enfoque y progreso en un camino personal.
  • Falta de confianza en sí mismo o baja autoestima.
  • Disminución de la confianza en ti mismo y en tus habilidades.
  • Enfoque reducido en tu propio crecimiento

5. Confianza en las redes sociales

Cosas que la gente hace en las redes sociales suelen ser, hoy en día, de las que más causan infelicidad a la spersonas. Las redes sociales permiten a las personas presentar lo mejor de sí mismas, lo que a menudo genera sentimientos de:

  • Insuficiencia
  • Envidia
  • Miedo de perderte de algo
  • Ansiedad o presión social
  • Deseo de validación
  • Depresión

De hecho, numerosos estudios han encontrado vínculos entre la mala salud mental y el uso de las redes sociales, lo que indica que, en exceso y sin filtrar, muchas redes sociales pueden arruinar tu pensamiento positivo .

Si bien está bien usar las redes sociales para mantenerse en contacto con amigos cercanos, la búsqueda de validación externa a través de las redes sociales es mucho menos productiva. Agrega que es difícil mantener este tipo de impulso y deseo de Me gusta y validación en línea, y es mucho más prudente dejar de lado esta necesidad e intentar desarrollar la autoestima internamente.

6. La necesidad de decir “sí”

¿A menudo te sientes abrumado por todas las cosas a las que te has comprometido, las promesas que has hecho y los supuestos favores que estás cumpliendo? Es hora de aprender a dejar de lado la necesidad de complacer a los demás, para que puedas comenzar diciendo “no” de vez en cuando.

Los límites son extremadamente importantes para esto. Debes darte cuenta de que tienes mucho control sobre tu vida y tu tiempo, más de lo que pensabas originalmente. Está bien decir “no”, trazar líneas sobre lo que no harás y no necesitar una gran explicación de por qué no quieres hacer algo.

7. Pensamientos negativos

Muchos de nosotros tenemos pensamientos negativos, y estos pueden abrumar e interrumpir el pensamiento positivo con bastante rapidez. Aprender a liberar y dejar ir esa negatividad puede hacer maravillas para ti y tu progreso personal.

Es importante comenzar a aprender a difundir eficazmente los pensamientos negativos. Ella recomienda cambiar las relaciones de pensamiento desafiando nuestra forma de pensar. A continuación se explica cómo hacerlo:

  1. Cuando te enfrentes a un pensamiento negativo, deténlo primero.
  2. Pregúntate si el pensamiento negativo es una representación precisa de la realidad fáctica verdadera y completa.
  3. Si el pensamiento negativo representa una realidad fáctica, usa “sí, pero” para agregar connotaciones positivas o indicaciones de progreso veraz a la negatividad; por ejemplo, “Sí, me salté el ejercicio hoy, pero me ha ido de maravilla con una alimentación saludable y mañana iré al gimnasio”.
  4. Si el pensamiento negativo no es un hecho, debes usar la táctica de “etiquetar” para identificar un pensamiento negativo y falso y despojarlo de tu poder; por ejemplo, “¡Este es un pensamiento tóxico!”

Ten en cuenta que esto no significa que debas reprimir los pensamientos negativos. Debes reconocerlos y abordarlos para decidir qué hacer con ellos. Y, si es necesario, no hay que avergonzarse de tomarse el tiempo para expresarse o incluso llorar. Las investigaciones indican que llorar, cuando es relevante, tiene un efecto positivo sobre el estrés e incluso puede ser terapéutico.

8. Vergüenza por la comida

Una de las cosas que la gente hace que le impide estar feliz es tener esa relación “tóxica” con la alimentación. Mucha gente tiene pensamientos ansiosos o preocupados acerca de su dieta. Si has estado contando calorías, sintiéndote culpable por comer golosinas menos saludables y negando incluso los dulces más pequeños solo para ceder a los antojos y darte atracones mucho más tarde, es hora de dejar de lado la vergüenza por la comida.

Este tipo de pensamientos ansiosos y estresados ​​al comer son inmensamente malos para la felicidad. Las hormonas del estrés se vuelven locas y el sistema nervioso simpático se activa, lo que le impide tomar buenas decisiones, empoderadas y justas.

Aprender a confiar en tu cuerpo y a escucharlo es fundamental. Te dice cuánto quiere y cuándo, si solo prestas atención. Si necesitas más ayuda para mantenerte enraizado en tu relación con la comida, es posible que desees probar una práctica conocida como alimentación consciente, que se ha demostrado que tiene múltiples efectos positivos en el cuerpo y la mente.

La alimentación consciente implica estar presente de manera intencional durante las interacciones relacionadas con los alimentos. Prestas atención a lo que comes y bebes y a lo que piensas y sientes mientras sucede, y esto puede hacer que comer sea más placentero y menos estresante. Aquí hay algunos consejos para una alimentación consciente:

1. Saborea tu comida. No tragues todo rápidamente: disfruta de verdad las texturas, los sabores e incluso la apariencia de los alimentos que comes.

2. Escucha a tu cuerpo. Tu cuerpo te informará cuando comiences a sentirte lleno, cuando comiences a sentir hambre, e incluso cuando te gusten o no te gusten ciertos tipos de alimentos.

3. No te limites a un horario. Si tu cuerpo quiere dejar de comer a la mitad del almuerzo solo para pedir más comida una hora después, ¡escúchalo!

4. No juzgues los alimentos. Ningún alimento es intrínsecamente malo; todos son diferentes y puedes decidir qué componentes deseas en tu cuerpo eligiendo alimentos que se alineen con lo que deseas y necesitas.

5. Aprende. A veces, tendrás contratiempos en los que sabes que comiste algo que querías dejar de comer por completo. No te avergüences, ¡solo aprende! ¿Qué te llevó a decidirte a comer esa cosa? ¿Hubo un detonante? ¿Cómo puedes manejar ese disparador y reemplazar esa comida con algo mejor?

9. Excusas

La gente pone excusas todo el tiempo de por qué no están haciendo su mejor esfuerzo, por qué no están aprovechando una oportunidad o por qué tuvieron que renunciar a algo. Si bien está bien conocer tus límites y comprender racionalmente cuándo es el momento de alejarse, no está bien usar excusas como sustituto por una razón válida.

Si realmente quieres hacer algo, lo conseguirás. Las cosas más importantes para ti son las cosas a las que encontrarás una manera de llegar. Conformarte con menos y poner excusas significa que no importaba lo suficiente en tu lista de prioridades, y si no te gusta ese hecho, entonces es hora de dejar de poner esas excusas.

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